Guía práctica
Cómo hacer un planning de oposiciones realista (y cumplirlo)
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Casi todos los plannings de oposiciones fracasan por el mismo motivo: se hacen con las horas que nos gustaría tener y no con las que tenemos. Esta guía explica, paso a paso, el método que aplica nuestro planificador gratuito: contar horas reales, repartir el temario en vueltas cada vez más rápidas, intercalar repasos espaciados y reservar una recta final de simulacros.
1. Empieza por las horas, no por los temas
Antes de mirar el temario, abre tu semana. Apunta cuántas horas netas puedes estudiar cada día contando trabajo, desplazamientos, familia y descanso. Tres reglas:
- Cuenta horas de silla, no de intención. Si sales de trabajar a las 18:00 y cenas a las 21:00, no tienes tres horas: tienes dos y cuarto.
- Deja un día libre o casi libre. Una oposición se prepara durante meses; sin descanso programado, el descanso llega sin programar y dura más.
- Deja margen. Siempre hay semanas malas: declara algo menos de horas de las que crees tener. El planificador dedica además un 15 % de cada día a repasos breves, que son lo primero que puedes aplazar si un día se tuerce.
2. Calcula cuánto tiempo te sale por tema
Multiplica tus horas semanales por las semanas que faltan hasta el examen (restando la recta final, que veremos luego). Ese es tu presupuesto. Ahora divídelo entre los temas y las vueltas. La pregunta clave es: ¿cuántas horas me salen por tema en la primera vuelta?
| Horas por tema en la 1.ª vuelta | Lectura honesta |
|---|---|
| Menos de 1 h 30 | Plan muy ajustado. Solo es viable si ya dominas buena parte del temario. Valora sumar horas, quitar una vuelta o apuntar a la siguiente convocatoria. |
| Entre 1 h 30 y 3 h | Exigente pero posible, sobre todo con temas cortos o si vienes de una convocatoria anterior. |
| Más de 3 h | Margen razonable para entender, subrayar y hacer tus primeros test de cada tema. |
Estas franjas son orientativas: un tema de ofimática no pesa lo mismo que uno de procedimiento administrativo. Pero si el número te asusta, es mejor saberlo hoy que en marzo.
3. Organiza el temario en vueltas cada vez más rápidas
Una «vuelta» es un recorrido completo por el temario. La primera es lenta: lees, entiendes, subrayas y haces esquemas. Las siguientes son para fijar, y cada una necesita menos tiempo que la anterior porque el material ya está trabajado.
El reparto que usa Plan y Plaza da a cada vuelta un porcentaje del tiempo de la primera: 100 %, 60 %, 40 % y 30 %. Traducido a tu presupuesto total:
| Vueltas | 1.ª | 2.ª | 3.ª | 4.ª |
|---|---|---|---|---|
| 2 vueltas | 62 % | 38 % | — | — |
| 3 vueltas | 50 % | 30 % | 20 % | — |
| 4 vueltas | 43 % | 26 % | 17 % | 13 % |
Tres vueltas es un buen punto de partida para la mayoría. Si tienes más de un año por delante, cuatro. Si te quedan pocos meses, dos vueltas bien hechas valen más que tres a la carrera.
4. Añade repasos espaciados (la parte que casi todos se saltan)
La memoria no falla de golpe: se va vaciando poco a poco si no vuelves sobre lo aprendido. La forma más eficiente de frenarlo es repasar a intervalos crecientes, justo antes de olvidar. Es una técnica de estudio bien respaldada por la investigación sobre aprendizaje, y apenas cuesta tiempo.
En la práctica: cada tema que cierras en la primera vuelta se repasa al día siguiente, a la semana y a las tres semanas. Son repasos de 10 o 15 minutos con tu esquema o tus subrayados, no una relectura. El planificador los coloca solo en tu calendario y por eso reserva ese 15 % diario.
5. Decide el orden: oficial o intercalado
Seguir el orden oficial es cómodo y coincide con el de la mayoría de manuales. Su riesgo es dejar un bloque entero (el de informática, el de derecho penal, el que sea) para el final, cuando estás más cansado. La alternativa es intercalar bloques: alternar temas de distintas materias para que todas avancen a la vez. Si tu temario tiene bloques muy distintos entre sí, intercalar suele hacer las semanas más llevaderas.
6. Reserva la recta final desde el primer día
Las últimas dos o tres semanas no deberían llevar materia nueva. Son para hacer simulacros en condiciones de examen (mismo número de preguntas, mismo tiempo, misma penalización) y repasar los temas donde más fallas. Si no reservas esas semanas al planificar, la primera vuelta se las come.
Apunta el resultado de cada simulacro: aciertos, fallos y blancos. La nota neta, con la penalización de tu examen, es el único termómetro fiable de cómo vas.
7. Revisa el plan cada mes
Un planning no es un contrato. Una vez al mes, compara dónde estás con dónde deberías estar. Si vas por detrás, no intentes «recuperar» a base de quitar descanso: recalcula con tus horas reales y acepta el nuevo ritmo. Con el planificador: elige «Otra: pego mi propio temario», pega solo los temas que te quedan, pon hoy como fecha de inicio y genera el plan de nuevo (las sesiones que tuvieras marcadas no se conservan al cambiar los datos).
Errores frecuentes
- Planificar sin fecha. Aunque no haya convocatoria, ponte una fecha estimada. Un plan sin fecha final no es un plan.
- Una primera vuelta eterna. Si la primera vuelta ocupa el 80 % del calendario, llegarás al examen habiendo visto el último tema una sola vez y el primero hace un año.
- No hacer test hasta «saberse el tema». Los test son una forma de estudiar, no solo de evaluarse. Empieza desde la primera vuelta.
- Copiar el planning de otra persona. Sus horas no son las tuyas.
Hazlo ahora con tu temario oficial
El planificador aplica todo lo anterior en un minuto y con el temario oficial ya cargado para estas oposiciones:
- Planning de Policía Nacional (45 temas)
- Planning de Guardia Civil (25 temas)
- Planning de Administrativo del Estado (C1) (45 temas)
- Planning de Auxiliar Administrativo del Estado (C2) (28 temas)
- Planning de Tramitación Procesal (37 temas)
- Planning de Instituciones Penitenciarias (50 temas)
¿Preparas otra? Pega tu temario en el planificador y funciona igual.